Libros de fotografía

 

Jopara Paraguay, Matías Barutta y Diego Marés (Bs. As.)

52 páginas | 20x20cm. | Tapa blanda.

Jopará en guaraní quiere decir “mezclado”, y es precisamente esa mezcla entre guaraní y castellano que hoy prevalece como lengua de uso general en un Paraguay con una población mayormente mestiza. Pero más allá del mestizaje que recorre al Paraguay, Jopará es una construcción social única, tangible y visible, que rebalsa lo lingüístico y se impregna en los cuerpos y la cultura de un pueblo sin olvido, donde la brecha entre ricos y pobres es inocultable y la democracia se encuentra maniatada. Nuestras lentes, como un machete oxidado y sin filo, inagotable en su labor, abren camino entre la maleza que oculta al Paraguay. Un lago azul de canciones donde flotan leyendas y grandezas de pescadores; un desierto verde entrecortado por picadas donde deambulan “poras” al caer la noche y nada se oye más que esa música, sabor a fiesta de copetín, en la lejanía. La Patria, una isla perdida entre fronteras en un Chaco hostil y a la vez hospitalario. Allí donde todos son pasajeros y nadie es de ningún lado, el silencio se comparte en torno al tereré fresco que aliviana el agobiante calor de la intensa jornada de trabajo.

La fragancia del burrito, la frescura del quebracho y la fortaleza del lapacho. Yuyos pa´ curar y caña pa’ brindar por alguna nostalgia perdida o por la pasión de esa muchacha de dulces curvas, ojos negros y tez morena. En un mercado flotante, navegamos por el río Paraguay. Sus tibias aguas corren de norte a sur y dividen al país entre Chaco y Oriente, mientras que las vetas de oro atraviesan de este a oeste los frondosos cerros del departamento de Guairá y los condenan a una muerte a cielo abierto.
La cal y el cemento de Vallemí no alcanzarán para reconstruir lo irreparable en un país donde un 2% de la población posee un 70% del territorio. Un país de repartos injustos, donde los campesinos sin tierra valerosamente enarbolan la resistencia pasiva de aquel que sabe esperar, con el monte como guardián, y en busca de una sociedad más orgánica y equitativa. Por este Paraguay profundo transitamos, intentando desgranar a ese ser ligado al monte y contrariado con el sojal; de raíces originarias y adoctrinado en el cristianismo; vocero terrenal en la dicotomía entre campo y ciudad; poseedor de la robusta sabiduría de vivir con la tierra y contra la correntada. Imágenes tomadas entre el 15 de Abril y el 15 de Junio del 2011 en Asunción, Estancia la Patria, Filadelfia, Capiibary, Colonia Independencia, Paso Yovaí, Troche, Concepción, Vallemí, Aregua, Ypacaraí, y por los ríos y caminos del Paraguay..

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